Cuando todo parece haberse nublado, cuando las expectativas estaban muy por debajo de lo que ocurre en la realidad... paf! una luz!. Dios es grande, y sabe como hacer que en nosotros siga existiendo la fe, no tan sólo por su existencia sino que la fe, en creer que nada está perdido, que hay distintas salidas y soluciones y que para eso hay que actuar con inteligencia, en paz, con lucha y con corazón. Obvio... Después de esto ya nada más existe. Sólo lo que venga y lo que me tenga que tocar en mi destino
