Con tantas cosas que he tenido que hacer últimamente (y eso que casi todos los días salgo a las 13:00 hrs. de práctica) Siento que el tiempo es acotado, y lo es, porque claro las cosas han cambiado, antes perdía harto el tiempo, ahora, tampoco es que ande estresada o al límite, pero soy un poco despistada a veces y sé que tengo que hacer muchas cosas y a ciertas horas, por otra parte, de vuelta en las clases particulares también debo trabajar en mi casa, y obvio mi vida personal tampoco la dejo de lado jamás, estoy para el servicio de mi familia y amigos y como no dejo de hacer cosas por cumplir deberes, es que se me hace reducido el tiempo, pero provechoso siempre.
Es que claramente nunca había laborado en un colegio y la verdad es que corro todo el día (excepto los viernes que son muy lentos y tediosos, para mi que soy bien hiperactiva), ocurren tantas situaciones a diario como: que hay que recibir apoderados, que se cayó un alumno, que le duele la guatita, que se mojó la polera, que las fotocopias (y ahí si que subo escaleras), que la coordinadora académica cita a reuniones, que faltó algún profe (ahí estoy yo para sacar mis dotes actorales e improvisar la pauta de la clase), que tengo que llamar a los papás, que suenan tres timbre y es operación Daisy, que algunos niños del jardín lloran al llegar y los voy a dejar sentaditos en su puesto, que viene un museo, que hay misa, que los de cuarto medio me piden consejos, pésima soy en eso, porque si bien tengo 4 años más que ellos, me ven como alguien que los puedo guiar, y no me siento preparada para ello, sólo les digo que usen preservativos, que no se dejen influenciar nunca, que hagan lo que quieran y que por sobre todo piensen en su futuro y que estudien, bueno y como me considero una mujer eficiente, hago las cosas bien hechas y rápido, entonces también observo en aula... Realmente el colegio es una hermosa etapa, me siento afortunada de haberla aprovechado, de haber aprendido tantas cosas que me han ayudado de una forma absoluta en todo hoy en día, es que es cierto eso de que la escuela nos prepara para adultos, todos esos sacrificios son para aplicarlos ahora, siempre fui la matea, para nada nerd, siempre tuve personalidad, por lo mismo me llevaba tan bien con mis compañeros 'repitentes' porque siempre los sentaban conmigo, y así como hacia de tutora,a la vez me hacían reír tanto (y se me dan muy fáciles las risas), por lo que siempre los motivos de llamados de atención por parte de mis profesores era porque estaba conversando y riendo, bien recuerdo que mi primera anotación negativa, fue por eso.
Es que claramente nunca había laborado en un colegio y la verdad es que corro todo el día (excepto los viernes que son muy lentos y tediosos, para mi que soy bien hiperactiva), ocurren tantas situaciones a diario como: que hay que recibir apoderados, que se cayó un alumno, que le duele la guatita, que se mojó la polera, que las fotocopias (y ahí si que subo escaleras), que la coordinadora académica cita a reuniones, que faltó algún profe (ahí estoy yo para sacar mis dotes actorales e improvisar la pauta de la clase), que tengo que llamar a los papás, que suenan tres timbre y es operación Daisy, que algunos niños del jardín lloran al llegar y los voy a dejar sentaditos en su puesto, que viene un museo, que hay misa, que los de cuarto medio me piden consejos, pésima soy en eso, porque si bien tengo 4 años más que ellos, me ven como alguien que los puedo guiar, y no me siento preparada para ello, sólo les digo que usen preservativos, que no se dejen influenciar nunca, que hagan lo que quieran y que por sobre todo piensen en su futuro y que estudien, bueno y como me considero una mujer eficiente, hago las cosas bien hechas y rápido, entonces también observo en aula... Realmente el colegio es una hermosa etapa, me siento afortunada de haberla aprovechado, de haber aprendido tantas cosas que me han ayudado de una forma absoluta en todo hoy en día, es que es cierto eso de que la escuela nos prepara para adultos, todos esos sacrificios son para aplicarlos ahora, siempre fui la matea, para nada nerd, siempre tuve personalidad, por lo mismo me llevaba tan bien con mis compañeros 'repitentes' porque siempre los sentaban conmigo, y así como hacia de tutora,a la vez me hacían reír tanto (y se me dan muy fáciles las risas), por lo que siempre los motivos de llamados de atención por parte de mis profesores era porque estaba conversando y riendo, bien recuerdo que mi primera anotación negativa, fue por eso.
Gracias a todos los factores que viví durante mi escolaridad, es que va enfocado mi objetivo, y es sacar el mayor provecho de habilidades a los estudiantes, para mi ninguno es tonto, para mi no hay etiquetas, simplemente son otros los factores, otros los ritmos de aprendizajes, otra perspectiva que se debe trabajar, siempre hay un camino que se ajusta a las necesidades de cada alumno, sólo hay que descubrirlo y quizás eso es lo más complejo, pero con paciencia y cariño siempre es posible, no me interesa que se saquen sólo buenas notas, como decía una profe "la nota no me dice nada" y he aprendido a percibirlo así, es cierto, que un estudiante se saque un rojo no significa que no haya aprendido, hay muchas condiciones que hacen que se haya sacado esa calificación, lo más importante es que sean humanos, porque en los sistemas educativos se evalúan tan poco o nada los valores, los cuales considero fundamentales para vivir, queramos o no, debemos compartir con gente a nuestro alrededor y para ello se necesitan más habilidades sociales que cognitivas o académicas. Si llegara a obtener un estudiante que supere sus notas, que mejore en sus dificultades, pero que sea un asco como persona, me sentiría totalmente fracasada. Porque los conocimientos te ayudan, la personalidad es lo que eres y eso es lo que vale.
