Tenía algo que decir, bueno, tenía muchas cosas por decir. Tenía.
Es que ocurren detalles que a veces te hacen aflojar los brazos, truncar todo lo que tenías en mente, y al final decir: "Sabes que más, olvídalo".
Hay personas, lugares y hasta motivos, que van quedando atrás, sólo por el hecho de que las cosas así suceden, de golpe y con fuerza.
Ya soporté harto en los vaivenes. Hay cosas que simplemente -no es que no se puedan perdonar- se deben dejar de cometer por el hecho de que ya se vivieron, y muy pocas veces se arreglan (aunque tengo fe en esas excepciones, sólo falta que valgan la pena), pero siempre hay un camino que transitar y siempre este será en sentido único... hacia adelante.
Que acabe la preocupación, que acabe la angustia, que acabe ya!... sólo esperar unas semanas para poder respirar como lo necesito... "con tranquilidad".

No hay comentarios:
Publicar un comentario