Dicen que es el mes del amor, pero eso no me importa mucho. El amor se da en todos los tiempos (por más cliché que sea, así lo dimensiono). Pero bueno eso no es lo que conlleva a que escriba hoy...
No me atrevo a apostar por el instante, ni el lugar en el que se vio todo escapado de mis manos... las cosas suceden-claro- porque nosotros mismos las ocasionamos. Nadie llega al agua sin querer beber de ella. A veces no es la vida que sueño para mi o capaz que si- más no lo sabía- pero luego no!, porque de lo aprendido me debo sentir la mejor aunque sea la peor, aunque vea el futuro demasiado lejos sé que todo está tan cerca, más no nos damos cuenta. Porque al final siempre un lugar y un modo traerán un recuerdo, pero no por eso habrá que detenerse, también creo apropiado ir y venir a lugares que nos gustaron y que siguen allí, gustándonos. ¿Entonces? ¿qué queda? ¿Soltar o seguir tirando la cuerda? más allá de la decisión (cualquiera es válida creo) en mis deseos siempre hay cosas que quizás a los ojos del mundo serían malos, para mi son casualidades que se deben atrapar rápidamente por algo se interpusieron en nuestras vidas.
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